Tu marea, me marea.
Es eso,
tus caderas
moviéndose al ritmo
de un viejo son cubano.
Aquello,
tu cintura
de sirena, abismo
y perdición del marinero.
No sé
lo que sea,
me pierdo en tus olas,
y la cabeza me da vueltas.
Tu marea, me marea.
Y no he llegado a tu marea alta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario